La Hora Diez
Nos acercamos cada vez más a las fechas en que Nibiru estará más próximo a la Tierra, por lo que la frecuencia y la intensidad de los terremotos, maremotos, vientos huracanados, tifones, ciclones y erupciones volcánicas va en aumento.
Caminante, tu que vas, escucha: Llegando es a la tierra el desborde del cataclismo. Los mares, ya iracundos, treparan países, los ríos inundarán regiones. Cráteres sonarán soberbios. Caerán lluvias de gigante agua. Nieves cubrirán lo no esperado. Calores de fuego encenderán ámbitos. Resquebrajarán los suelos en terribles roncares. Ascenderán los humos en columnas quemantes. La carne de los fatigados hombres se desprenderá. Sus huesos vivientes buscarán la muerte que no será. Porque la hora del espanto así lo habrá ordenado y será: la hora diez.
La Noche es ya en la Noche – Noche. Ella cerró su resplandor postrero, con el silencio del callar de esperas. ¡Tiembla la tierra! – Roncan los cráteres – Derrúmbanse las montañas. ¡Los Mares avanzan! Los bosques son llamas – Las sierras pedruscos – Los vientos ciclones – sobre la partida tierra – y el grito es grito, en el eco de ecos – el hielo es hielo. . . las aguas – aguas. ¡Caos!
Comenzará ya la tierra en un destemplar en tormentas eléctricas, ciclones bravos, aluviones, maremotos, terremotos, hundimientos de regiones, florecimientos de desconocidas tierras, trombas trasladoras, océanos desbordados y aguas volantes en block. Será el caos en su hora y su hora se cumplirá.
Cataclismo. Fin de fin. Un planeta será herido por un planeta apagado que rueda los espacios. Ese planeta será la Tierra. La herida en el choque será en la parte sur del hemisferio norte y arrancará gran parte de su colofón. Entonces el mundo Tierra en el sacudimiento dará un volcón igual al que dió cuando le fue arrancado el trozo de "américa del sud" hoy llamado en el alto "Suna". De nuevo el diluvio, de nuevo la oscuridad, de nuevo el eje en su lugar, de nuevo el rodar y nuevo mar en el foso dejado. Y de nuevo otra luna que brillará más. La Amnis.
¡La hora del cambio ya es! El hombre muy a la ligera lo admite, tanto como para no quedar rezagado ante el semejante, el que a su vez hará exactamente lo mismo, para no confesar su tácita incredulidad y su incapacidad nula.
Llegará la hora de las horas y en su oscuridad recibirá el choque del gran planeta. Trastocará así la Tierra. Todo caerá.
2° Diluvio. Noche de la noche llega ante las aguas y el fuego.
La verdad de verdades será dicha en templos, plazas, calles, paseos, mas el hombre no escuchará porque será ya en la "muerte sin muerte" mas... ¡Muerto!